Garganta Marta y Cascada del Caozo, dos saltos de agua de ensueño en el Valle del Jerte

Son muchos los rincones naturales del Valle del Jerte que me enamoraron cuando me acerqué  a visitar esta zona tan especial de Cáceres (Extremadura), pero sin lugar a dudas sus cascadas son un elemento diferenciador. No en vano, al río Jerte se le llama el Valle del Agua, esto es así porque la unión entre valle y río es tan potente que provoca la unión de ambos elementos. A lo largo de su recorrido confluyen varios arroyos, gargantas y saltos de agua que van salpicando los pueblos que configuran esta región extremeña conocida ampliamente por sus cerezas.

Cascada y lagar Marta

El río Jerte ha configurado a su paso una serie de laberintos acuosos que han dado lugar a una gran variedad de espacios geográficos singulares y de enorme belleza, es lo que se conoce como las Gargantas del Jerte. Durante mi viaje a la zona pude descubrir algunos de ellos.

En Valdastillas, destaca la bonita cascada de la Garganta de Marta. Para acceder a ella has de desviarte por uno de los caminos laterales antes de llegar al centro del pueblo. De hecho, hay un cartel indicativo. Es en dirección a la ermita y se halla aproximadamente a un kilómetro. Te aconsejo además que te detengas un momento en esta construcción religiosa pues en su jardín alberga un roble milenario.

Olmo centenario Valdastillas

En Valdastillas, destaca la bonita cascada de la Garganta de Marta.

Tras recorrer el kilómetro en dirección a la cascada, verás un pequeño aparcamiento para dejar el coche. Desde aquí parte un camino que discurre en paralelo al arroyo y en donde se ha habilitado un merendero.

A lo largo del paseo se encuentra el Lagar del Tío Alicio. Los cauces del Valle del Jerte permitieron establecer ingenios hidráulicos de todo tipo como molinos y lagares. A mediados del siglo XIX, se contabilizaban hasta 28 molinos y 16 lagares, pero a día de hoy la mayoría de los edificios que los formaban se encuentran semiderruidos. No obstante, todavía perduran ejemplos bien conservados como es el caso de este lagar de la Garganta de Marta.

A mediados del siglo XIX, se contabilizaban hasta 28 molinos y 16 lagares.

Garganta Marta Valle del Jerte

El lagar es el lugar donde se pisa o prensa la uva, aceituna o manzana para obtener el mosto, el aceite o la sidra respectivamente. El lagar del Tío Alicio se dedicaba al aceite, era propiedad de un único dueño y en el que trabajaban cuatro personas. El Ayuntamiento de Valdastillas los adquirió en 1992, encargándose de su rehabilitación.

En cuanto a Garganta de Marta, añadir que configura un verdadero paisaje de ensueño. Es uno de los afluentes del río Jerte y a lo largo del camino se aprecia un entorno repleto de alisos, helechos y campos de cultivo de cerezos. El camino culmina en una pasarela de hierro que permite ver con detalle el precioso salto.

Salto Garganta Marta Valle del Jerte

Cascada del Caozo

Si continuamos por la misma carretera en dirección a Piornal, a unos tres kilómetros se halla la Cascada del Caozo, de 30 metros de altura, un salto de agua precioso y considerado como uno de los más llamativos del Valle del Jerte.

Esta cascada pertenece a la Garganta Bonal, que se encuentra entre Valdastillas y Piornal, y recibe sus aguas del Barranco Bonal de los Llanos. Este surge de las faldas de la Sierra de Tormantos cercana al embalse de Piornal.

Cortinas de agua caen estrepitosamente sobre un muro de piedra natural.

Cascada Caozo Valle del Jerte

Al igual que en el caso anterior, en un margen de la carretera hay una zona habilitada para aparcar. El acceso es fácil, solo hay que caminar por una vereda algo estrecha en ocasiones, pero que no es muy larga. Al final de la misma, podrás contemplar con todo detalle esta formación acuosa a través de la pasarela que se ubica a sus pies. Cortinas de agua caen estrepitosamente sobre un muro de piedra natural. Es un bonito lugar para descansar y desconectar, al menos a mí me sirvió para ambas cosas.

Datos prácticos y ubicación

Las dos cascadas poseen aparcamientos habilitados aunque no son muy amplios, pues se han adecuado a la orografía del terreno. Los dos caminos para ver estos saltos de agua del Valle del Jerte se pueden disfrutar con niños.

Con niños Aparcamiento
En ambas cascadas hay habilitada una zona para aparcar.

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