El Burgo de Osma es una población de la provincia de Soria a la que me acerqué por curiosidad tras ver el yacimiento de la ciudad romana de Uxama a pocos kilómetros de la villa. De esta localidad me llamó la atención la muralla que la rodea, así como la torre campanario de estilo gótico de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción que sobresale y saluda desde el otro lado del muro a los visitantes. Pero también me encandiló su castillo, desde cuyo interior se aprecia el municipio en todo su esplendor.
Vídeo de la catedral y el castillo de El Burgo de Osma
Catedral de El Burgo de Osma
La Ciudad de Osma o el Burgo de Osma, destaca por su riqueza cultural y su historia principalmente vinculada a la época medieval y renacentista. Uno de sus monumentos más espectaculares es la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, que te aconsejo visitar, pues si ya por fuera resulta llamativa, en su interior esconde auténticos tesoros artísticos y patrimoniales.
Este monumento, de estilo gótico, data del siglo XII. La catedral que se contempla a día de hoy se alza sobre un modelo románico, del que solo se conserva la antigua sala capitular y parte del claustro. El resto se demolió para construir el templo actual, cuya obra finalizó en la primera mitad del siglo XIV. Posteriormente se añadieron algunas salas como la capilla de Santiago y el claustro gótico florido, y la cabecera se transformó para añadir la sacristía y la girola.
Te aconsejo que escojas la visita guiada, pues en ella se incluye el acceso a la sala capitular y el sepulcro de San Pedro de Osma, una muestra singular de la escultura funeraria del primer gótico español.

El interior de la catedral es una maravilla. Yo no dejaba de mirar a las bóvedas, la cantidad de detalles ornamentales y las creaciones artísticas que configuran cada una de sus salas.
Con la visita guiada se accede a la Sala Capitular, que es la única estancia en pie de la antigua catedral románica. Esta sala se comunica con el sepulcro de San Pedro de Osma, el encargado de refundar la diócesis de Osma en el año 1101.
El interior de la catedral es una maravilla.
El sepulcro me impactó bastante y no es de extrañar porque según dicen es una de las expresiones artísticas funerarias más extraordinarias del primer gótico español, tanto por la calidad de la escultura, como por su conservación y variedad iconográfica. Tal y como reza en el cartel explicativo: “El sarcófago es de piedra caliza policromada y se realizó en torno a 1260. En la tapa aparece la efigie del santo vestido de pontifical, mientras en la caja el relato gira en torno a su vida, desde su llegada a esta tierra en 1101 hasta su muerte en 1109, con especial mención a sus milagros, curaciones y exorcismos. Proliferan las representaciones de peregrinos y menesterosos que acudían a venerar los restos del santo.
San Pedro de Osma, Pierre de Bourges, fue un monje benedictino francés que, tras ser arcediano de la catedral de Toledo, fue obispo de Osma en el año 1101 convirtiéndose en el primer obispo de la localidad tras la reconquista. En su breve pontificado, murió en Palencia en 1109, inició la antigua Catedral románica embrión de lo que hoy es El Burgo de Osma. Su fama de santo y milagroso pronto provocó una peregrinación multitudinaria que motivo la elaboración de este extraordinario sepulcro a mediados del siglo XIII”.

La visita transcurre a continuación por varias salas de exposiciones. En una de estas me llamó la atención el Mapamundi del Beato, “uno de los ejemplos más extraordinarios de la cartografía medieval”. En este caso, el autor, «el miniaturista Martinus, incluye las cabezas de los doce apóstoles ubicadas en el lugar donde estos murieron o fueron enterrados. Además, desde su punto de vista la tierra es circular pero plana. La gran mancha de agua que hay en el centro es el mar Mediterráneo y junto a él aparecen los tres continentes conocidos en el siglo XI: Europa, Asia y Libia (África).
A la derecha, separada del resto por una línea gruesa que representa un mar indefinido, queda una franja de tierra que representa de manera simbólica el mundo desconocido o no cristiano. En esas tierras habita un ser mitológico: el Sciapodo o Patagón. Estos eran hombres con un solo pie que utilizaban para desplazarse saltando. Cuando se fatigaban descansaban tumbados en el suelo y levantando el pie para interponerlo entre el Sol y su rostro”.
Así es como el mapamundi del Beato de Osma se considera como “el más amplio de los mapas altomedievales conocidos. Aporta tal cantidad de datos geográficos que supera con mucho cualquier representación semejante del momento”.

Por las calles de la Ciudad de Osma
Era un día muy frío, y costaba caminar por las gélidas calles de este pueblo soriano, pero aún así paseé por su calle principal, porque el Burgo de Osma está lleno de edificios que encierran mucha historia. Algunos de ellos son el Hospital de San Agustín, el Seminario Diocesiano Santo Domingo de Guzmán, el Palacio Espiscopal, el Ayuntamiento, etc.

Después salí de pueblo, y me dirigí hacia Osma caminando junto a la muralla (del siglo XV) que encierra este núcleo medieval. Se trata de un bonito camino que bordea el río Ucero hasta llegar al puente de las Tres Aguas y al castillo, que vigila la ciudad desde lo más alto de un cerro.
Desde este punto se ve además una de las atalayas árabes que configuran el yacimiento arqueológico de Uxama, un antiguo asentamiento celtíbero sobre el que se construyó la ciudad romana de Uxama Argaela. Un lugar curioso que te aconsejo también ver si tienes tiempo, pues está muy cerca y merece la pena (yo lo hice en otro viaje).
Se cree que el puente es medieval de origen romano y popularmente se conoce como Puente de la Torre del Agua. Desde este punto, las vistas del castillo son preciosas.

Castillo de Osma
El castillo se asienta sobre un cerro entre los ríos Ucero y Abión. El primero es el que atraviesa el puente, y el segundo, Abión, se ve desde arriba una vez en el interior de la fortaleza (te recomiendo que veas mi vídeo para hacerte una idea de lo que te puedes encontrar). Para acceder al edificio hay que subir una pendiente corta, pero considerable. Actualmente se puede visitar sin ningún coste.
El castillo de Osma, cuyo origen se sitúa en el siglo X, estuvo en la primera línea de defensa del reino de León y después de Castilla frente al poder musulmán del emirato y califato de Córdoba, entre los siglos X y XI, y hasta la caída de Medinaceli en manos cristianas en 1104.
El origen del castillo de Osma se sitúa en el siglo X.
Posteriormente llegó un periodo de tranquilidad lo que permitió el crecimiento de El Burgo de Osma. En lo referente al castillo acontecieron varias disputas por su posesión del obispado de Osma, que estuvieron presentes a lo largo de toda la Edad Media. En los inicios del siglo XIV se produjeron varios enfrentamientos nobiliarios, en los que el castillo se vio implicado. En el siglo XVI, comenzó su rápido declive al perder tanto su valor estratégico como poblacional.
El castillo de Osma destaca por ser una de las fortalezas cristianas en tierras castellanas, aún dentro del reino de León, más antiguas y mejor conservadas de España.

Igualmente, cuenta con una serie de peculiaridades como sus saeteras buzadas, la torre del Homenaje (pentagonal, con una muy escasa proyección de su proa), la cantería de sus torres, la puerta occidental del recinto principal o sus destacadas marcas de cantero.
De las saeteras “cabe destacar que poseen cámara y derrame buzado y se sitúan por lo general, en la parte baja de los muros. Su abertura exterior es extremadamente estrecha salvo en la parte inferior, donde se ensancha ligeramente para permitir el disparo. Esa ampliación tiene su continuidad al interior de la cámara, a modo de acanaladuras laterales.
La torre del Homenaje es pentagonal.
Este tipo de saetera es único en el medievo peninsular, tanto cristiano como islámico, y supone un sistema defensivo inmune a la destrucción de las almenas por la artillería.
Aunque se asemeja a las saeteras de estribo de influencia cruzada de finales del siglo XII, su datación en época de Ramiro II adelanta en muchos siglos a sus gemelas de Tierra Santa. Por ello, cabe pensar que estas últimas pudieran ser un aporte hispano a la fortificación cruzada y no al contrario, pues no hay que olvidar que miembros de la nobleza castellana, propietarios del castillo de Osma, intervinieron en las Cruzadas”, según se indica en los carteles explicativos que hay situados a lo largo del monumento.
Aquí concluyó mi visita por este rincón de las frías tierras frías… Espero que te haya gustado y te animes a visitarlo tú también.
Datos prácticos y ubicación
| Con niños | Aparcamiento |
|---|---|
| ✅ | Antes de entrar al pueblo se puede aparcar y en la carretera del castillo hay también algunas plazas. |
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