Caminando entre cisternas, casas colgadas y ‘tarbernae’ de Valeria

Llevábamos unas semanas de lluvias intensas y afortunadamente el fin de semana se presentaba parcialmente despejado, así que aproveché para acercarme al Yacimiento Arqueológico de Valeria. Esta ciudad romana se encuentra en un precioso arrecife rodeado por los ríos Gritos y Zahorra, a 35 kilómetros de la ciudad de Cuenca.

Vídeo del Yacimiento Valeria

Dos recorridos para ver Valeria

A pesar de que el cielo amenazaba lluvia tuve suerte y no cayó ni una gota, aunque eso sí, hacía un viento desapacible y bastante fresquito. No fue un impedimento para descubrir el yacimiento de Cuenca. Antes de visitarlo es necesario pasar por el centro de interpretación, un edificio de dos plantas en el que además de adquirir las entradas ponen un breve vídeo explicativo de la ciudad. En la parte de abajo, hay una sala de exposición que completa esta breve formación sobre la ciudad romana.

El yacimiento tiene dos recorridos, uno medio, que se centra solo en los restos de la ciudad romana y otro más largo que te permite contemplar el entorno en su plenitud, además de la muralla, la ermita y la necrópolis. Yo me decanté por este último, y créeme que merece la pena. No es necesario andar mucho más y se disfruta de un bello paisaje. Todo esto me lo explicaron con detalle en el centro de interpretación.

El yacimiento tiene dos recorridos.

A lo largo del recorrido hay varios carteles de personajes relacionados con Valeria. Las representaciones son dibujos basados en modelos humanos escogidos entre los habitantes del pueblo que se sometieron a un casting para ello, según me informó el encargado del centro.

Curia de Valeria

Tras cruzar una valla metálica y recorrer un pequeño trayecto a cuya derecha están las termas (en excavación y todavía sin abrir público), el yacimiento de Valeria aparecen en todo su esplendor, mientras al fondo se perfila la muralla, resto de la ciudad medieval.

Conserva el nombre romano de Valeria, seguramente por su patrón, Valerio Flaco. El territorio englobó al principio a pueblos indígenas y clanes, y con el tiempo se convirtió en la unidad básica de organización de la España romana. Más tarde fue el origen de los obispados visigodos y con ellos, tras la Edad Media, la base de las actuales demarcaciones comarcales y territoriales de la zona.

La agricultura, la ganadería extensiva, la utilización de los recursos forestales, principalmente madera, y alguna explotación minera, sobre todo, de sal y algo de hierro y plata, fueron la base económica sobre la cual la ciudad vivió.

Las primeras ruinas que se contemplan de cerca son las de la Basílica. Según se cuenta en las explicaciones este enclave era algo diferente a las urbes de otras partes del Imperio. Era el centro administrativo, político, religioso y de servicios de un espacio territorial muy amplio, el territorium valeriense, del que Valeria era su capital.

Foro romano Valeria


Centro monumental

Lo que se visita en la actualidad es el centro monumental de la antigua ciudad romana. El primer vestigio que surge son los restos de la Basílica y desde aquí las vistas de todo el yacimiento de Valeria se muestran ante nuestros ojos mucho más próximas. Bordeando el camino hacia la derecha se halla la Curia (donde se reunía el senado). Un poco más adelante tras pasar el Templo de culto imperial, se halla la parte meridional del foro y las tabernae (conjunto de tiendas, talleres o almacenes).

Como en el centro de interpretación nos habían dicho que las cisternas y su conservación eran singulares me acerqué después hacia ellas. Todo está indicado en el mapa que te facilitan en la entrada (y si no pídelo porque es muy práctico).

Antes de bajar a estas, hay que pasar por el Cardo republicano, una de las dos arterias principales de toda ciudad romana. Constituye la estructura básica a partir de la cual se organizan urbanísticamente las ciudades del Imperio. Igualmente se ven restos de las tabernae republicanas y el foro de la Basílica, es decir, el centro político, administrativo, social y religioso.

La estructura superior de la piscina está cubierta de bóvedas de medio cañón.

Después se accede al Centro de Decantación a través de unas escaleras, que es donde están las cisternas. Estas recibían agua del acueducto y debido a su gran tamaño y a su diseño, hacían que la presión del agua bajara pasando de una nave a otra. Además, lograban que las partículas en suspensión e impurezas se fueran depositando en el fondo, dejando el agua limpia y clara, apta para el consumo.

Cisternas ciudad de Valeria

La estructura superior de la piscina está cubierta de bóvedas de medio cañón realizadas con toba. Esto permite aliviar peso sin perder resistencia en estos espacios húmedos. Bajo alguna de ellas me dice alguna foto…

La verdad es que impresiona caminar entre los arcos y la estructura en general de este centro.Sin duda, como dirían los expertos en la materia, una verdadera obra de ingeniería.

Muralla, paisaje y casa colgada

Como yo me decanté por el recorrido largo me dirigí a continuación hacia la muralla, y atravesé lo que me quedaba de la parte meridional del foro.

La muralla es el resto que queda del conjunto medieval de Valeria junto con la ermita. Se asienta directamente sobre la roca y está fechada en el tránsito de los siglos XII y XIII. La ermita de Santa Catalina, que es el siguiente edificio que surge, es de estilo románico, del siglo XIII. Justo a su frente se halla la necrópolis (s.XIII-XV).

Hoz entorno ciudad roman

El camino continua por el páramo que ofrece un paisaje vertiginoso. Toda la hoz se contempla desde el llamado Cerro de Santa Catalina. A medida que se avanza diversos paneles explican cómo es la orografía del terreno y la forma en que este condicionó la adaptación al mismo de sus habitantes mediante la combinación de varias técnicas.

En el camino surge la primera casa colgada de Cuenca.

Un ejemplo claro de esto que nos cuentan en el recorrido son los restos de una casa colgada y que pueden considerarse la primera construcción o el precedente de este tipo de casas de Cuenca, de ahí el haberla llamado de este modo. Se sitúa al borde del acantilado en la ladera este del hoyo de afuera. Destaca la técnica empleada en su construcción que se basa en retallar sobre la roca las zonas bajas de sus elementos constructivos y su adaptación al terreno. Ambos permiten que parte de sus estructuras se encuentren voladas en el vacío. La vivienda se construyó en el siglo I d.C, sobre los restos de otro edificio anterior.

A continuación, el paisaje conquense surge en su plenitud y con mucha imaginación podemos imaginarnos cómo era el urbanismo rupestre.

El paseo, que más o menos es circular, vuelve de nuevo a la ciudad romana de Valeria, y la reconstrucción del Ninfeo se ve desde otra perspectiva, ya que se halla dentro del foro en su parte meridional. Se trata de la fuente monumental dedicada en principio a las Ninfas, las divinidades del agua que residen en los bosques y profundidades y que dan lugar a las fuentes y los ríos. Se cree que este espacio pudo formar parte del foro civil y se dedicó al culto de las aguas, una tradición muy arraigada entre los pueblos indígenas de la zona.

Era un conjunto de fuentes de carácter ornamental que pretendía dar una solución técnica estética y monumental con la intención de embellecer el muro de contención del foro imperial. Debajo se hallan 13 tabernae cuyos muros sirven a su vez de contrafuertes para la estructura del foro. Desde aquí impresiona toda la visión en su conjunto.

Tabernae ciudad romana Valeria

Luego, se muestra la casa de Adobes, llamada así por el material que se usó para levantarla. La integran tres ambientes y data de finales del s.III d.C.

Por último, solo me quedaba visitar las termas. Aunque todavía están en excavación me asomé a ver qué escondía la carpa que las protegía (te lo muestro en el vídeo).

Datos prácticos y ubicación

Con niñosAparcamiento
En en el mismo pueblo o las puertas del centro de interpretación.

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