Visita al Cañón del Río Lobos por Ucero

Formado por más de 10.000 hectáreas que abarcan dos provincias: Burgos (30%) y Soria (70%), fue uno de los primeros espacios protegidos de Castilla y León. Estoy hablando del Parque Natural del Cañón del Río Lobos, un enclave lleno de senderos, paisajes kársticos, una colonia de buitres leonados, una ermita templaria, cuevas misteriosas… Posee varios accesos y todo depende del tiempo del que   dispongas y lo que quieras ver, yo lo hice por el Sur, desde Ucero (Soria), donde se halla la parte más baja del cañón y donde según dicen está lo más bonito. Te cuento mi experiencia. 

Vídeo del Cañón del Río Lobos

Acceso al cañón del Río Lobos por Ucero

Las indicaciones al Parque Natural del Cañón del Ríos Lobos están claras por lo que llegar hasta él no supone ningún problema. En dirección a Ucero irás viendo cómo llegar. Tiene habilitados varios aparcamientos alguno de los cuales son de pago, según la fecha en que vayas. Como yo me acerqué en Semana Santa me tocó pagar por aparcar en el aparcamiento nombrado como P1 (unos cinco euros aproximadamente). 

El Cañón del Río Lobos es único por su longitud en la península.

Desde este punto me dirigí hacia el último aparcamiento, que es donde está la Casa del Parque y desde donde parte la  ruta circular que te lleva a la ermita de San Bartolomé y la Cueva grande. Si te apetece a la ida puedes hacerla por la senda del río, que son 800 metros y la vuelta por la pista forestal (485 metros). Esto es por lo que yo me decanté. Ahora bien, debes tener en cuenta que el camino del río a veces es inaccesible, ya que si ha experimentado crecidas o ha llovido mucho no se puede vadear debido al caudal. Yo tuve suerte y pude cruzarlo sin problemas a pesar de que iba bastante lleno en algunos tramos. 

Cañón río Lobos

Después, como siempre digo, a disfrutar del paisaje, de las vistas y a empaparte de naturaleza.  Fíjate en las pozas y los ejemplares de Sabina Albar o Enebro, que es como se llama en esa zona, y que abunda en las paramera calizas del Cañón del Río Lobos. 

El recorrido se hace ameno a la par que te seduce por su belleza, tanto es así que en seguida verás aparecer la ermita de San Bartolomé. El templo depende del Obispado de Osma y tiene una horario de visitas, yo no tuve la suerte de que estuviera abierto, así que ya tengo una excusa para volver.  Se dice que fue sede del convento y encomienda (orden militar) templaria de San Juan de Otero. 

Al llegar a la ermita vi que había un sendero que subía por el lado izquierdo que llevaba a una especie de balcón natural: el balconcillo.  Está en la parte superior del espolón situado sobre la iglesia. En realidad, era    un pequeño campamento estacional de grupos de cazadores  y ganaderos de la Edad del Bronce, que se dedicaban a la agricultura y la recolección.  Se cree ademas que mantenían algún tipo de creencias y rituales por los grabados y pinturas que se ha encontrado en las numerosas cuevas de los alrededores. 

Tras la ermita se hallan las Cuevas de San Bartolomé.

Precisamente, tras la ermita se hallan las Cuevas de San Bartolomé donde se aprecian restos de grabados rupestres coincidentes con la pintura esquemática de la meseta. Realmente se trata de dos cuevas la cueva Mayor y la Menor, próximas entre sí y por lo que se deduce del nombre, de diferente tamaño. 

Cueva Cañón río Lobos

En este lugar hay una amplia pradera y puedes aprovechar para descansar o comer junto al río. Yo regresé como ya he comentado por la pista forestal para ver otra perspectiva del paisaje. 

Mirador la Galiana

A continuación me acerqué al Mirador la Galiana, al borde más profundo del Cañón del Río Lobos, donde se alcanzan los 150 metros de desnivel, lo que permite unas vistas excepcionales del parque natural. Está acondicionado con unas pasarelas y los buitres leonados se observan libres extendiendo     sus alas sobre el inmenso cielo que cubre la inmensidad del cañón. En este entorno se pueden contemplar las montañas del Sistema Ibérico donde nace el río Duero.

Mirador La Galiana río Lobos

Este Parque Natural adquirió dicha categoría en el año 1985.  El Cañón del Río Lobos surgió por la erosión que produjo esta corriente fluvial a lo largo de miles de años. Recorre más de 25 kilómetros entre las provincias de Soria y Burgos. Es único por su longitud en la península  y por su conservación. El cañón, un sistema kárstico todavía vivo, es en sí lo más llamativo y de él destacan sus grutas subterráneas. Estas se formaron por hundimientos a consecuencia de la erosión del agua dando lugar a formas cóncavas en las paredes del cañón llamadas bermas: restos de las viejas cuevas. 

Castillo de Ucero

El otro lugar al que me acerqué fue al castillo de Ucero, que se encuentra en un cerro en el extremo opuesto del pueblo. A sus pies se aprecia el tajo que provoca el río Ucero.

En la actualidad, el acceso es gratuito y lo que más llama la atención es su Torre del Homenaje además de las vistas. Si te fijas en la torre aún se pueden ver gárgolas de temática fantástica. 

Castillo de Ucero

Sus orígenes se remontan a la Alta Edad Media, pero la estructura actual se levantó a mediados del siglo XV.

Puedes caminar por lo que queda de la construcción libremente mientras sigues disfrutando del entorno, tal y como hice yo. Y aquí concluyó mi recorrido por el Cañón del Río Lobos. 

Datos prácticos y ubicación 

Si quieres ver este Parque Natural del Cañón del Río Lobos desde otros puntos y hacer otras rutas, debes saber que los siete municipios ofrecen accesos al mismo: Hontoria del Pinar, San Leonardo de Yagüe, Casajeros, Herrera de Soria, Ucero, Nafría de Ucero y Santa María de las Hoyas. 

Con niñosAparcamiento
A lo largo de todo el Parque natural hay lugares habilitados para aparcar.


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