Pueblos medievales del sur de Francia para ver en dos días

Este viaje que te propongo por pueblos medievales del sur de Francia cercanos a la frontera con España y en la región de Occitania, incluye tres en el departamento de Ariége: Camon, Mirepoix y Foix. Y como extra un poco más al este, en el departamento de Aude, la famosa ciudad medieval de Carcasona. Como no estaba muy lejos de la ruta y hacía tiempo que había visitado esta cité llevándome una grata impresión, decidí desviarme ligeramente para volver a callejear por sus calles medievales.

Vídeo de pueblos medievales del sur de Francia

Camon, el pueblo de las rosas

Para llegar a mi primer destino, tuve que atravesar una parte de los Pirineos, pasando por Puigcerdá y bordeando Andorra. Después, transcurridos unos 100 kilómetros, lo alcancé.

Camon, catalogado como uno de los pueblos “más bonitos de Francia”, es una pequeña localidad situada a 2348 metros de altura en el fondo del valle de Ariége en el meandro que forma el río Hers. Lo que más impresiona, al menos desde mi perspectiva viajera, es su curiosa puerta de entrada: abovedada y con un campanario único, bajo el cual hay una imagen de la Virgen y un pequeño balcón. A la derecha también hay un reloj (por el momento no recuerdo haber visto nada parecido). Surge de pronto, al margen de la carretera que lleva a este pueblo medieval francés y destaca entre los edificios que la enmarcan por sus laterales.

Al atravesar esta majestuosa puerta, lo que predomina son las típicas casas con la arquitectura característica medieval de la zona. Y en el camino, aparece otra de sus joyas: la iglesia y la abadía (s.X), que hoy es una casa de huéspedes y un restaurante gourmet. Este conjunto se convirtió posteriormente en un priorato fortificado y el pueblo fue surgiendo en torno a él.

Camon posee alrededor de 400 rosales.

Es así como a continuación bordeé la abadía y de casualidad encontré la entrada a la iglesia. Había un cartel en la puerta en el que se indicaba que se puede visitar. Y es lo que hice (en el vídeo muestro su interior). Después seguí paseando alrededor de la construcción y en uno de los laterales vi el cementerio. Por el pueblo no se veía a nadie prácticamente, pero del interior de la abadía se oía un murmullo de voces muy grande, supongo que provenían del restaurante.

Camon pueblo medieval sur de Francia

En alguna de las paredes hay carteles de metacrilato con una rosa dibujada, intuyo que para recordar que a Camon se le conoce como la “la aldea de las cien rosas”. De hecho, de los muros de su casas penden rosales trepadores que en sus meses de máxima floración, mayo y junio, añaden a este pueblo medieval francés un colorido especial. El tercer domingo de mayo celebran la Fiesta de la rosa. El pueblo posee alrededor de 400 rosales.

Otro paraje interesante es el enorme puente que hay a la entrada de Camon por el que pasa el río Hers, y en el que te puedes detener a contemplar el paisaje.

Mirepoix, plaza de cuento y catedral monumental

A tan solo 12 kilómetros, también en Ariége, se encuentra otro pueblo medieval de interés: Mirepoix, ubicado dentro del llamado País de los Cátaros. Es relevante su imponente catedral de San Mauricio, y su preciosa Place des Couverts algo así como Plaza del Mercado Cubierto. Esta se encuentra rodeada de casas medievales en general muy bien conservadas y en las que bajo sus soportales se encuentran numerosos restaurantes con sus típicas terrazas.

El lunes hay un mercado que es muy famoso, pero yo fui un martes a primera hora y pude disfrutar bastante bien de esta plaza pues apenas había gente. Hay que pasear con calma, detenerse en los detalles de cada casa, hasta que sin querer, como me pasó a mí, te encuentras frente a la Maison des Consuls o Casa de los cónsules. Su entramado y galerías de madera llaman más la atención que las de las otras casas. No pasa desapercibida, te lo garantizo. Pero es que además si te fijas bien verás imágenes de madera tallada con cabezas de apariencia extraña y curiosos monstruos con muecas llamativas. Yo me quedé un rato mirando, pensando qué estaría imaginando el que talló semejantes caricaturas.

De Mirepoix destaca su plaza y la catedral de San Maurico.

La plaza en su totalidad forma un conjunto medieval precioso y ya solo por ello merece la pena conocer este bonito pueblo del sur de Francia.

Plaza de Mirepoix sur deFrancia

Para concluir mi visita por Mirepoix entré en la catedral de San Mauricio, que ya por fuera es bastante llamativa debido a sus dimensiones, algo que no es de extrañar, pues tardó seis siglos en construirse. Como curiosidad destacar que posee la nave más ancha de Europa del gótico meridional. La verdad es que sus vidrieras y el órgano me gustaron mucho.

Carcasona, dos murallas concéntricas y medio centenar de torres

La siguiente ciudad medieval no estaba en el plan de viaje inicial, y aún estando en la misma región de Occitania, pertenece al departamento de Aude. Estoy hablando de Carcasona o Carcassonne. Antes de comenzar, aclarar que el turismo de este lugar no tiene nada que ver con el del resto de rincones medievales que conocí en esta parte de Francia. Digamos que este es cien por cien turístico. Es más, justo enfrente de la ciudad hay un enorme aparcamiento, pero de pago, que en temporada alta suele llenarse con facilidad.

Lo cierto es que la vista de la ciudad medieval de Carcasona impresiona ya desde lejos, ya cuando te acercas a la entrada, donde las dimensiones se vuelven reales y te sientes empequeñecer. La ciudad posee un total de 52 torres y dos murallas concéntricas que suman tres kilómetros. La muralla interior es de origen galorromano, mientras que la exterior se levantó entre los siglos XIII y XIV.

La ciudad de Carcasona tiene 52 torres y dos murallas concéntricas.

Hay cuatro accesos al recinto amurallado. Yo entré por la Puerta Narbona, que es la principal. Lo primero que te encuentras tras cruzarla es una angosta calle inclinada, repleta de comercios, principalmente de suvenires y restaurantes. Ahora bien, la ciudadela medieval es similar a otras de Francia. Para mí perdió algo de encanto por la masificación, pero es lo que implica visitar lugares tan turísticos y más en temporada alta. Yo fui a finales de agosto y había bastante gente. Es cuestión de armarse de paciencia.

Carcasona pueblo medieval de Francia

Una vez en el interior descubrí un campamento medieval al aire libre donde se hace una recreación de cómo era este tipo de enclaves. El acceso es gratuito.

También entré en la catedral de Saint Nazaire (s. XIV-XIV) que tiene unas bonitas vidrieras y mezcla de dos estilos: románico y gótico.

Existe la posibilidad de pasear por parte de las murallas, pero para ello debes pagar la entrada del castillo. Este edificio se construyó en el siglo XII y es obra de los vizcondes de Trencavel. Desde este se sube también a algunas de las torres como las ubicadas en la puerta Narbona, que alcanzan 30 metros de altura.

Si lo deseas hay un tramo de liza (el espacio entre las dos murallas), por el que puedes pasear desde la entrada de la Puerta Narbona.

Foix, un castillo muy singular

Mi último destino fue la ciudad medieval de Foix en Ariége también, a unos 90 kilómetros de Carcasona, ese desvío inesperado que me llevó a cambiar la ruta de viaje.

Una vez instalada en Foix me llevé una sorpresa pues descubrí una bonita vía verde que puede recorrer solo en parte porque tiene 42 kilómetros: la vía verde de Foix a Saint Girons.

Hay que tener en cuenta que este pueblo medieval se halla a los pies de los Pirineos y eso ya se nota en el paisaje circundante.

Las calles de Foix tienen su encanto, de hecho estuve dando un paseo por una parte de ellas y me encontré con otra singularidad. Algunas tienen farolas en las paredes con fotografías de rostros humanos. Por lo que he podido averiguar se trata de una iniciativa de arte urbano interactivo en la que intervinieron diversos artistas y habitantes de la zona.

Foix se halla a los pies de los Pirimeos.

Al margen de este detalle, lo más atractivo para mí de Foix es su castillo. Es lo primero que se ve de este pueblo medieval del sur de Francia, pues se halla sobre un promontorio rocoso y su forma y torres destacan en el conjunto.

Castillo de Foix pueblo sur de Francia

En esta ocasión decidí verlo por dentro y lo cierto es que el museo inicial en el que explican la historia del castillo me sorprendió. En la primera sala hay un árbol genealógico de los condes de Foix con unas ilustraciones un tanto llamativas o ¿grotescas? No sé muy bien cómo describirlas… Yo no sé francés, pero los paneles tenían bastante explicaciones y eran muy interactivos. Está pensado para niños y familias.

Una vez en el exterior, destacan las vistas. Por el camino, ofrecen recreaciones teatralizadas con actores que muestran diversos aspectos de la época medieval: como la armería (puedes probar a usar un arco y su flecha), la forja, el corte de piedra o máquinas de guerra.

Se puede subir a una de las torres (la circular). Las escaleras son muy estrechas y es posible detenerse en cada planta decorada con mobiliario que imita al que había en la época. Igualmente se puede ver la sala de banquetes o la de guardia, el dormitorio del conde, etc.

Y ya de regreso a España pasamos por los Pirineos franceses de nuevo y nos detuvimos a contemplar el paisaje en el Puerto Puymorens. La parada mereció la pena (te lo muestro en el vídeo).

Datos prácticos y ubicación

Con niñosAparcamiento
En todos los pueblos se puede aparcar bien.

En el mapa aparece como referencia el primer pueblo medieval del sur de Francia que visité: Camon.


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