Los Ancares leoneses constituyen un conjunto de poblaciones enmarcadas en un medio natural privilegiado como pude comprobar en este nuevo viaje por España que te voy a relatar. No en vano son Reserva de la Biosfera desde 2006, una catalogación concedida por la UNESCO a aquellos lugares que mantienen una serie de características relacionadas con su medio natural, social y económico, que los hacen únicos. Algo que yo misma puede comprobar y que ciertamente me dejó sorprendida.
Vídeo de Los Ancares Leoneses
Primeros pueblos de
Dicen que la puerta de entrada a Los Ancares leoneses es el pueblo de Vega de la Espinareda. Así que hacia allí me dirigí, especialmente para ver uno de sus elementos más significativos: su puente romano. Se trata de una construcción sólida con varios arcos, aunque en 1959 se tuvo que reconstruir debido a su destrucción parcial por una crecida del río Cúa, sobre el cual se asienta. Ahora, se enmarca en un bonito entorno y una playa fluvial, que en los meses de calor invita al baño, sin lugar a dudas.

De camino a mi siguiente parada, cogiendo la comarcal LE-4211, me detuve unos instantes a deleitarme con las primeras vistas que me ofrecía el valle en el mirador del Puerto de Lumeras.
Después me dirigí a Valle de Ancares (antiguo Candín). Aquí descubrí al caminar tranquilamente por sus calles, su iglesia y la arquitectura predominante de las casas de la zona, a base de piedra y pizarra, y con sus corredores típicos (balcones de madera semicerrados).

Si dispones de tiempo, hay una ruta que te lleva a la cascada Fumeixín. Yo preferí dedicar más tiempo al pueblo y a descubrir sus detalles o su bonita fuente.
A continuación me fui parando en distintos pueblos. Espinadera de Ancares fue el siguiente. Aquí destaca su iglesia parroquial (del siglo XVI) y de nuevo la arquitectura tradicional, en muy buen estado. Esta localidad está rodeada de soutos de castaños y se han encontrado restos de castros celtas.
Lo mismo hice en Tejedo, otra pequeña localidad que surge en el camino. El paisaje y las construcciones típicas son lo más reseñable de este rincón. Por otra parte, añadir que la mayoría de la población de los Ancares Leoneses vive sobre todo de la ganadería, algo que apreciarás a lo largo del recorrido.
Puerto de Ancares
Por esta carretera se llega hasta el Puerto de Ancares (1668 metros). Una parada que te recomiendo porque las visas que ofrece son espectaculares. Este punto se acerca al límite entre León y Lugo, ya que Los Ancares abarca también una parte de esta provincia gallega, y que te presentaré en otra crónica. El mirador ofrece distintas panorámicas para obtener una perspectiva amplia del paisaje.

A lo lejos se veía el pueblo de Balouta, al que me dirigí. En este, descubrí las pallozas o casas de teito, es decir, construcciones de origen prerromano con gruesas paredes de piedra y techumbre vegetal (brezo o paja), a las que se les da distintos usos, desde vivienda hasta almacén o establo. En algunas, te puedes asomar para ver su interior. Igualmente, hay hórreos bien conservados. Los que ves en esta zona son de tipo asturiano, planta cuadrangular sobre cuatro pies de madera de roble o de piedra.El techo suele ser de paja, pero a veces se usa la pizarra.
El paisaje en este punto es precioso y la cercanía a Asturias se percibe en el entorno, al igual que a Lugo. De hecho, muy cerca se halla un triple límite autonómico entre Galicia, Asturias y León.

Por todo ello, quise curiosear un poco más así que proseguí por la carretera en dirección hacia Galicia y me llevé una sorpresa. La vegetación es mucho más abrupta y los montes son más altos y encajonados, de modo que el paisaje adquiere un aspecto más misterioso.
Continué hasta que llegué a un regalo de la naturaleza que me encontré en el trayecto: el Mirador medioambiental de Murias de Rao, ya en el municipio de Navia de Suarna (Lugo). Desde ese punto, ubicado sobre el río Balouta, se aprecia el valle del Rao junto a unas espectaculares paredes rocosas llamadas las ‘Penas de Murias’ o el Penedón. Hay una zona de merendero donde te puedes detener a tomar algo o simplemente disfrutar del entorno.
Burbia
Ese día descansé por la zona, y al día siguiente me dirigí hacia Burbia, que se encuentra en el otro lado de la misma comarcal que recorre los pueblos que he mencionado (LE-4211). Por ello, tuve que volver hacia atrás y pasar por las mismas localidades hasta alcanzar Vega de Espinareda y dirigirme hacia esta otra parte de los Ancares Leoneses.
Este lado muestra un paisaje distinto, más frondoso, e igualmente está salpicado de pueblos y aldeas escondidas hasta en los lugares más insospechados.
Burbia, el último pueblo que visité, está encajonado en uno de esos rincones llenos de encanto. Se respira, paz, tranquilidad y naturaleza. Está bañado por el río de su mismo nombre, que es afluente del río Cúa. El entorno es precioso. La arquitectura montañera de sus casas es la predominante.

Desde aquí parte una ruta a Campo del Agua, un antiguo poblado de pallozas, pero es un camino largo al que solo se puede acceder andando y yo no tenía tiempo para verlo, pero si te puedes acercar seguro que merece la pena. Por el mismo paseo, se llega hasta las ruinas de su puente romano. Sin embargo, apenas se ver pues está tapado por una profusa vegetación. A mí me costó encontrarlo.
Datos prácticos y ubicación
| Con niños | Aparcamiento |
|---|---|
| ✅ | En todos los pueblos hay lugares para aparcar. |
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